CABAÑA 10

Como hijos de Apolo, nuestra cabaña en el Campamento Semidioses es, sin duda, la más luminosa y vibrante de todas. Nos gusta mantenerla así, porque ¿qué sentido tendría ser hijo del dios del sol y vivir en la oscuridad? Las paredes interiores están pintadas en tonos amarillos y dorados que parecen atrapar la luz del sol, incluso en los días nublados. Siempre hay una brisa cálida y un sutil aroma a cítricos y miel flotando en el aire, lo que hace que sea un lugar muy acogedor para relajarse después de un largo día de entrenamiento.

Nuestra cabaña no es solo un lugar para dormir; es un centro de creatividad y curación. Una sección está dedicada a la música, llena de liras, guitarras y toda clase de instrumentos, listos para una improvisada sesión de jazz o una melodía de lira que calme el espíritu. Otra área está equipada con un pequeño botiquín de primeros auxilios y hierbas curativas, un recordatorio de nuestra habilidad para sanar, un don que nos enorgullece. Las literas están adornadas con sábanas de colores vivos y mantas tejidas a mano, y cada una tiene una pequeña lámpara de lectura, perfecta para las noches en las que la inspiración musical o poética nos golpea.

Desde el exterior, nuestra cabaña es un faro de calidez y optimismo en el campamento. El tejado está cubierto de tejas doradas que brillan bajo el sol, y la puerta principal, hecha de madera clara, a menudo tiene enredaderas de flores de girasol que la adornan, un pequeño detalle que nos conecta con nuestro padre. Las ventanas siempre están abiertas, invitando a la luz y al aire fresco, y a veces se pueden escuchar suaves melodías o risas amistosas que se escapan de su interior. Es un lugar donde todos son bienvenidos y donde el espíritu de Apolo se siente en cada rincón, un verdadero hogar para los hijos del dios del sol.